Introducción

“Decidí buscar el lugar del naufragio del San Salvador con esos datos y con un detector de metales comencé a encontrar monedas en la playa de Figuera do Foz, donde encalló, en frente de un monasterio, como escribió Luis Colón, hasta que el sonido del aparato aumentó notablemente al detectar la gran pieza”. El buceador está seguro de que la campana que halló no es del San Salvador, sino de la Santa María, porque pegada en su interior descubrió una moneda, “lo que demuestra que no estaba en el exterior de la nave, sino en las bodegas, con otras mercancías que se transportaban a la Península”.

 

 

Pagina de prueba segunda

A los científicos nos gustan las definiciones, y los astrofísicos prefieren las definiciones vagas, porque muchas veces no sabemos concretar la naturaleza de las cosas. Así que digamos que definimos el principio de la historia de la Tierra cuando alcanzó una fracción considerable de la masa que tiene ahora, por decir un número, el 95%. Pues bien, todos los modelos de formación de planetas parecidos al nuestro indican que bastan unos pocos millones de años para pasar de una nube de gas y polvo a un planeta. Unos millones de años es poco tiempo en escala astronómica: básicamente la Tierra, y el propio Sol, se formaron en un tiempo parecido al que llevamos de evolución humana desde el australopiteco.

Pagina de prueba tercera

Por ejemplo, un isótopo radiactivo es el carbono-14, que sale en muchas películas y series. El carbono-14 tiene 6 protones y 8 neutrones, y es inestable. Es carbono porque tiene 6 protones, eso es lo que define un elemento. Y tiene 8 neutrones, sumando 8+6=14 nucleones, de ahí el nombre carbono-14. El isótopo de carbono más común, carbono-12, tiene 6 neutrones. Todo átomo de carbono-14 tiende a que uno de los neutrones se convierta en un protón, para lo cual emite un electrón y un neutrino, y se transforma en un elemento con 7 protones y 7 neutrones. Eso es nitrógeno-14, un elemento estable, que, por ejemplo, es el principal componente de nuestra atmósfera.

Pagina de prueba cuarta

La primera nave en entrar en la tenue atmósfera del planeta rojo será Hope, un atípico proyecto liderado por el país petrolero Emiratos Árabes Unidos y que se ha desarrollado con la colaboración de universidades de EE UU. Esta es la primera nave marciana lanzada por un país árabe y el país de los jeques quiere celebrar con su llegada el 50 aniversario de la fundación de su país.

La primera nave en entrar en la tenue atmósfera del planeta rojo será Hope, un atípico proyecto liderado por el país petrolero Emiratos Árabes Unidos y que se ha desarrollado con la colaboración de universidades de EE UU. Esta es la primera nave marciana lanzada por un país árabe y el país de los jeques quiere celebrar con su llegada el 50 aniversario de la fundación de su país.

Hope —esperanza en inglés— tiene previsto entrar en la órbita del planeta rojo el martes a las 16:57 hora peninsular española. España será el primer lugar de la Tierra a la que llegue la señal de éxito o fracaso, pues los emiratíes usan como centro de comunicaciones las antenas de espacio profundo que la NASA tiene instaladas en Robledo de Chavela, a unos 70 kilómetros de Madrid. Esta misión orbital pretende desarrollar una imagen completa del tiempo marciano durante todo un año.

Pagina de prueba sexta

Cuando se forma un hueso se utiliza, entre otros muchos elementos, carbono. El carbono de la atmósfera (donde forma dióxido de carbono) es casi todo carbono-12, pero unos pocos átomos son carbono-13, otros carbono-11 y otros carbono-14. La relación entre la cantidad de carbono-14 y el contenido total de carbono (de cualquier tipo) es lo que se llama abundancia isotópica del C-14 y es una parte por trillón. Trillón americano, equivalente a billón europeo, es decir, un átomo de cada billón de carbono es C-14. Una vez que el hueso deja de crecer, ya no hay intercambio de carbono con el exterior, y desdeentonces la abundancia de C-14 decrece por radiactividad, no le afecta nada más que este efecto (¡en principio!) y cada vez será más pequeña que esa parte por trillón. Llegará a ser la mitad en 5.730 años, que es la semivida del C-14. Midiendo la abundancia de C-14 se puede calcular, con precisiones de un 1%, la edad de restos biológicos que contengan carbono.